La facilitación del aprendizaje comunicacional en las organizaciones

Amado Fuguet V.

Una de las mejores experiencias que nos ha tocado desarrollar con diferentes organizaciones ha sido la de facilitar entre individuos y equipos, el aprendizaje comunicacional.

Es una labor de coaching, mediante la cual incentivamos, en primer lugar, la creación de conciencia sobre el rol que deben asumir ejecutivos, gerentes, coordinadores o supervisores –según sea el caso-, como comunicadores, para que además lo ejerzan en un paradigma de intercambio de contenidos de interés común con sus colaboradores e incluso colegas de otras áreas. Y nunca unidireccionalmente.

En segundo lograr, en estos procesos tratamos de fortalecer las competencias comunicacionales de quienes participan en estos programas, mediante herramientas sencillas y aplicables en la organización, que les permitan practicar con disciplina y eficacia este rol.

Pero el acompañamiento no puede quedar allí. Si no hay seguimiento, existe el riesgo en algunos casos de que la sensibilización inicial y las acciones de aplicación de las competencias comunicacionales puedan  ir desvaneciéndose en el tiempo.

En sesiones muy cortas con individuos o grupos pequeños, que no exigen mucho tiempo de la agenda, se desarrolla un acompañamiento periódico, para conocer las experiencias aplicadas y reforzar la actitud comunicacional y el uso apropiado de las herramientas aprendidas.

Este coaching del aprendizaje comunicacional incluso sirve para que quienes asumen el rol y aplican las competencias, se conviertan a su vez en facilitadores por sí mismos, lo que les permite reafirmar su liderazgo en la  organización.

Las organizaciones, ¿cada vez más sociales?

Amado Fuguet V.

La formación de equipos para desarrollar proyectos o lograr objetivos comunes ha sido un reto permanente para las organizaciones.

Esos propósitos compartidos son los que guían a sus integrantes a colaborar, cooperar y coordinar entre todos, cada quien desde su especialidad y rol asignado, con metas bien definidas con las cuales hay una corresponsabilidad.

Para lograrlo, utilizan recursos y canales que faciliten su comunicación. En los equipos, es fundamental la interacción personal. Pero como no siempre es posible hacerlo presencialmente, se asisten con medios como el correo electrónico, la intranet, las videoconferencias o el teléfono, fijo o móvil, entre otros.

Además de equipos, en las organizaciones también se crean comunidades –en general más amplias que los equipos- en  torno a asuntos que convocan igualmente un propósito común.

Los equipos y las  comunidades están ahora incorporando una nueva herramienta, esta vez más poderosa: los medios sociales.

Pero implica un gran desafío. No tanto tecnológico. Demanda un nuevo tipo de liderazgo y de gerencia. Supone la instalación de una cultura colaborativa en forma abierta. Exige innovación en los procesos y en la forma como se organizan las empresas e instituciones.

Es lo que se ha comenzado a llamar “organizaciones sociales”. En ellas, es indispensable la definición de los objetivos estratégicos comunes que deben procurar equipos y especialmente las  comunidades, utilizando las ventajas colaborativa y de interacción que pueden brindar las redes sociales.

Es una tendencia emergente, de la cual ya se están ocupando los especialistas en desarrollo organizacional.