Visión integral de la estrategia comunicacional

Amado Fuguet V.

Es frecuente que las organizaciones deban afrontar desafíos diversos para desarrollar su plan estratégico, cuya ejecución puede tener obstáculos derivados de amenazas del entorno y de debilidades propias.

Mientras más sean los retos en este sentido, y mientras más compleja sea su caracterización; más recomendable es asumirlos bajo un concepto sistémico. Especialmente cuando deba abordarse el plan comunicacional vinculado a tales desafíos.estrategiacom

Asumirlos por separado puede multiplicar los riesgos. Aunque cada asunto crítico debe tener sus líneas de acción bien definidas, lo ideal es que estén enmarcadas en una visión integral.

Contar con un paraguas estratégico comunicacional implica tener claro el mapa integral de temas, actores y mensajes claves. Implica, por supuesto, un gran esfuerzo de coordinación, pero que vale mucho para evitar contradicciones en el camino que pueden costar caro.

Por eso las empresas le han venido dando cada vez más importancia a la figura del Dircom, la figura gerencial que tiene entre sus responsabilidades garantizar esa planificación integral de las comunicaciones, coordinar su ejecución, y facilitar que cada reto sea abordado con acciones específicas pero bajo el marco coherente indispensable para darle fortaleza a la imagen y reputación organizacional

Pero como se trata de un objetivo compartido,  requiere un altísimo compromiso de los líderes de las diferentes áreas en los distintos niveles. Al fin y al cabo todos son protagonistas de la gestión comunicacional.

¿Qué exigencias implica el blog en una plataforma comunicacional?

Amado Fuguet V.

La digitalización de sus plataformas comunicacionales es una tendencia a la que progresivamente se han ido incorporando cada vez más organizaciones.

Esta transformación, donde se ha dado como parte de una estrategia, cuenta con un abanico de opciones que le permite a las empresas e instituciones escoger las herramientas más adecuadas a su realidad.

blogMás allá de la página web, la intranet o los boletines electrónicos, las plataformas han ido agregando las redes sociales y los blogs corporativos, internos o externos.

El blog tiene ventajas y exigencias  que si no se gestionan adecuadamente pueden convertirse en riesgos, o al menos en debilidades.

Entre sus propiedades resalta el dinamismo y su flexibilidad para adaptarse a las necesidades estratégicas o tácticas de los lineamientos editoriales que establece cada organización o proyecto. También por las posibilidades de interactividad que ofrece, y que es administrativa según el grado de apertura con que es concebido.

Pero al mismo tiempo exige de planificación y capacidad de ejecución e interacción  en la gestión de los contenidos. Requiere actualización constante, con un ritmo  marcado por la oportunidad y la novedad.

Cuando el blog mezcla textos cortos, de fácil lectura, imágenes, infografías, gráficos o vídeos  se hace más atractivo, pero esto se convierte también en un reto, ya que supone la contratación de productores de este tipo de contenidos.

Pero el blog como isla puede perder efectividad. Su éxito también depende de la sinergia que genere con otros medios, como Twitter, los Newsletters, la web e incluso los medios no digitales de la empresa.

¿Son necesarias las políticas comunicacionales en la organización?

Amado Fuguet V.

Sea una empresa, una entidad gubernamental, una ONG, un gremio, o cualquier institución, todos necesitan y deben comunicarse. Es la esencia de toda organización, por su conformación humana.

Pero para lograr un orden comunicacional en función de que esta dinámica se desarrolle en procura de los objetivos de la organización como un todo, de sus unidades, de sus proyectos y de los equipos de trabajo, hace falta tener reglas claras.

Si bien es cierto que los organigramas y las funciones establecen parámetros de actuación, expresos o tácitos, es saludable que se establezcan políticas comunicacionales, que pueden variar por la cultura y características de cada organización.normas

En el caso específico de la vocería interna y externa, por ejemplo, es fundamental que se establezcan tanto normas como guías de actuación, que deben ser respetadas por quienes forman parte de la empresa o institución.

El rol de vocería de un presidente o gerente general debe estar debidamente establecido, y es distinto al de los gerentes de distintas áreas o proyectos. Además, es cambiante, según la realidad situacional que deba enfrentar la organización. El ejercicio de la vocería en situaciones de crisis, por su impacto y naturaleza estratégica, es diferente al que se aplica cuando se abordan temas más operativos.

Existen lineamientos que el responsable de los procesos de comunicación corporativa debe promover a través de inducciones o canales, preferiblemente presenciales, para que todos los gerentes sepan cómo actuar comunicacionalmente tanto interna como externamente.

Un malentendido que pueda producirse en esta materia, puede generar riesgos reputacionales que, cuando se presentan, son costosos y difíciles de revertir.

Reputación integral

AMADO FUGUET VENTURA

Los escenarios ante los cuales se encuentran las empresas venezolanas las han obligado a estructurar acciones preventivas que resguarden su reputación con los diferentes actores que tienen que ver con ellas.

En el pasado, el mayor cuidado se concentraba en mantener una sólida imagen ante clientes, acreedores y accionistas. Las empresas ahora tienen igual cuidado en cuidar su reputación ante otros grupos con los cuales interactúan: la comunidad, los reguladores, los aliados, los proveedores y, muy especialmente, los actores internos: gerentes, supervisores y trabajadores.

La buena reputación ante los actores que participan directa e indirectamente en los procesos internos es de especial importancia. No sólo porque son ellos los que garantizan la continuidad operativa de las organizaciones y la ejecución de proyectos estratégicos, sino además porque son los principales voceros ante los clientes y ante la sociedad. A mayor reputación interna, mayor compromiso para mejorar la productividad, y mayor identificación con la propia empresa.

En la situación actual, esto es un verdadero desafío. La conflictividad laboral, la ideologización de los sindicatos, la caída en las ventas, el encarecimiento de los costos de producción y ventas, así como la multiplicación de controles por los órganos reguladores; no hacen sino poner en riesgo las sanas relaciones con los actores de cada negocio, y especialmente con los trabajadores. De allí la importancia de tomar acciones preventivas que atiendan esta situación especial y preserven la reputación integral.

Comunicadores corporativos

AMADO FUGUET VENTURA

Como buenos periodistas, los comunicadores corporativos escudriñan el entorno de las entidades con las cuales colaboran y evalúan el impacto que en ellas pudieran tener los temas que ocupan a la opinión pública. Monitorean las posiciones de los actores clave sobre asuntos de interés para la organización, analizan las jugadas y movimientos en los mapas de poder, y vigilan los pasos de la competencia y los reguladores.

Se ocupan de comprender el clima interno, las relaciones de los diferentes grupos que hacen vida en las organizaciones, el comportamiento de los líderes, la gerencia media, los supervisores y los trabajadores.

Participan en la definición de las estrategias, o buscan interpretarlas e impulsar su comprensión entre quienes hacen vida en la empresa, primero, y entre los demás actores con intereses en ella, después. Definen los mensajes fundamentales y ponen a funcionar plataformas de medios, canales y programas que permitan orientar, informar, motivar y escuchar. Propician que el liderazgo se involucre y cominique con un alcance interactivo y no sólo divulgativo. Se inmiscuyen en los procesos operativos y actúan como agentes del cambio organizacional. Tienen una clara orientación al cliente interno y externo.

Buscan que sus organizaciones se vinculen a las comunidades, la sociedad, los gremios y las instituciones. Colaboran con sus colegas de los medios. Defienden valores y principios éticos en el ejercicio de su profesión. Sobre todo, nunca pierden su condición de reporteros, por lo que comunican con base en hechos. Para los buenos comunicadores corporativos, la imagen y la reputación se edifican sobre bases sólidas. La palabra no basta.