El furor de las pancartas en la protesta  

Amado Fuguet V.

Nunca hubo en las ciudades venezolanas tantas pancartas. Los estudiantes han acudido a este medio para divulgar sus mensajes de protesta. Y los ciudadanos manifestantes también han apelado a este recurso para acompañarles.

Los medios y las redes sociales han reproducido infinidad de pancartas.
Los medios y las redes sociales han reproducido infinidad de pancartas.

Todo el mundo suponía que la expresión limitada en los canales tradicionales tendría como alternativa predilecta a las redes sociales. Así ha ocurrido en otros movimientos sociales en los últimos tiempos en el mundo. Pero aquí la protesta ha sido multimedia. El viejo recurso de la pancarta como canal ha tomado un especial protagonismo. Comparte honores con Twitter. Y hasta estilos: una pancarta rara vez pasa de 140 caracteres.

Acompañados en ocasiones por el volante callejero,  los carteles tratan de propagar múltiples mensajes, que van desde un llamado a la acción, pasando por una frase ingeniosa o sarcástica o una denuncia, hasta imágenes o figuras sobre víctimas de la represión  o productos que escasean.

En otras épocas, las pancartas venían prefabricadas. Partidos y otras organizaciones reproducían cientos que eran portadas por los marchantes. Esta vez los protestantes crean la suya. En forma individual o en equipo. En cartones, cartulinas, papel bond, telas y cualquier material disponible.

Ese es el principal mensaje que dejan las pancartas: la participación. Diseñarlas, dibujarlas, escribirlas y luego portarlas, mostrarlas en el Metro o en la zona de protesta, pegarlas en una pared o propagarlas en las redes sociales; potencia el compromiso por la causa.

La comunicación es el proceso fundamental de movimientos como el que se ha desarrollado. La gente quiere ser escuchada. Desea que otros tomen en cuenta su punto de vista. Por eso transmite sus posiciones. Cuando puede las vocifera. Pero ha recordado que la pancarta es un medio noble. Tan útil como una red social.

 

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La activa participación de las ONG de DDHH en las redes sociales

Amado Fuguet V.

La crisis por la cual están pasando los derechos humanos en Venezuela desde que se iniciaron las protestas en febrero, ha puesto de relieve la importancia de las organizaciones independientes no gubernamentales especializadas en este ámbito.

Aparte de las gestiones directas asociadas a la defensa de detenidos, perseguidos, acosados y de apoyo a familiares de víctimas; las ONG y activistas asociados a ellas han reforzado su rol a través de redes sociales y otros medios de comunicación.Provea Redes

Organizaciones como el Foro Penal Venezolano (@Porhumanidad), el Programa Venezolano de Educación-Acción en DDHH (@Provea) o el Centro de Derechos Humanos de la UCAB (@CDH_UCAB), entre otras; han asumido un papel de orientación, información y alerta, muy relevante para la sociedad en circunstancias como las que se viven en el país.

También lo han hecho figuras líderes de estas organizaciones, tanto nacional como regionalmente, quienes a través de sus cuentas en Twitter han permitido a quienes protestan y la opinión pública en general,  hacer seguimiento de situaciones y casos generales y particulares que pudieran significar violación de los derechos humanos.

Muchas de estas organizaciones han desarrollado, además,  plataformas en internet que facilitan a las víctimas, sus familiares o amigos, registrar los casos para que sean debidamente documentados y tratados a través de los procesos establecidos para tal fin.

La comunicación, así concebida, ha constituido un factor fundamental para que se conozcan los hechos, se formulen recomendaciones de prevención, y se establezcan mecanismos de consulta y seguimiento que permita proteger los derechos ciudadanos.

Provea Redes

Gerentes de la Educación

 

Amado Fuguet V.

En toda organización destacan como factores críticos para el éxito de los objetivos estratégicos y operativos, la calidad de los gerentes y de sus equipos de trabajo.

Y hay organizaciones fundamentales para el desarrollo del individuo y la sociedad, entre las cuales tienen un valor muy especial las instituciones educativas.

Precisamente por ello, entre las propuestas del Foro Cerpe, contenidas en el libro “Educación para transformar el país” -del cual se acaba de publicar un resumen práctico encartado en importantes medios venezolanos-, figura la necesidad de contar con directores de escuela y de centros educativos de todos los niveles debidamente preparados para gerenciar los procesos inherentes a esta delicada y relevante responsabilidad.

“Dadas las graves carencias de directores, el alto número de ellos interinos y provisionales y la poca especialización, no se puede transformar la educación sin un programa claro, preciso y ambicioso de formación para la gerencia educativa que llegue a los últimos rincones del país”. Lo dice el Padre Luis Ugalde, coordinador del Foro.

El alcance incluye a los sub-directores y coordinadores que intervienen directamente en la escuela,  y aquellos gerentes que les brinden apoyo desde otras instancias del sistema educativo.

Mariano Herrera plantea en el libro que  los directores y el equipo gerencial deben formarse para llevar a cabo procesos de cambio que incrementen el desarrollo de todos los alumnos mediante la optimización de los procesos de enseñanza y aprendizaje, y de las estructuras organizativas del centro, y aplicar ese conocimiento a una mejora real de la escuela.

En el fondo, se requierenlíderes que impulsen a sus escuelas hacia niveles de excelencia.

La formación del ciudadano productivo

Amado Fuguet V.

Entre las propuestas que acaba de formular el Foro Cerpe, contenidas en el libro “Educación para transformar el país”, resalta la de formar con calidad a todos, como personas, ciudadanos y productores.

Este último aspecto debería despertar mucho interés en el ámbito empresarial, no sólo entre grandes organizaciones, sino también entre medianas y pequeñas. Además, se valora la importancia de la educación para impulsar la vocación emprendedora de los venezolanos.

El planteamiento dice que para formar al ciudadano productivo se debe promover la adquisición de conocimientos científicos y de habilidades instrumentales; la familiaridad con las tecnologías de la información y comunicación; los conocimientos sobre el funcionamiento de empresas y cooperativas; y la práctica en la preparación y gestión de proyectos.

Y agrega que debe desarrollarse “una convicción sobre la imposibilidad de lograr los fines que se desean si no se aplican con disciplina los medios necesarios para lograrlos”.

Dos de los autores de la propuesta, Guillermo Rodríguez Matos y Pedro Esté, destacan en el libro que las empresas deben asumir el reto de convertirse en centros de innovación y mejora continua. En paralelo, agregan, se requiere que los trabajadores tengan la posibilidad de estar permanentemente a tono con la evolución tecnológica del trabajo, para ser ellos, a su vez, más creativos y eficientes.

La educación de calidad permitirá a las empresas contar con talento en distintos niveles y especialidades para crecer, ser más productivas y, por supuesto, competitivas. Por eso, en países como Brasil, empresarios y gerentes han tomado la educación como una de sus banderas estratégicas en alianza con el Estado.

 

La educación en la agenda política y empresarial

Amado Fuguet V.

El gobierno brasileño se ha propuesto conceder 75 mil becas durante los próximos cuatro años, para que sus estudiantes tomen carreras estratégicas en las mejores universidades del mundo, tanto en pregrado como posgrado.

El plan forma parte de la estrategia de desarrollo que los gobiernos del país vecino han venido impulsando sin parar para convertir a Brasil en una potencia mundial.

Es una aspiración  que comparten los sectores público y privado. Esta iniciativa es sólo una de varias que se han venido desarrollando.

Los empresarios brasileños, por ejemplo, han promovido desde 2007 la alianza “Todos por la educación”, donde comparten responsabilidades con el Estado. El propósito central, tal como lo refiere Andrés Oppenheimer en su libro ¡Basta de historias!, es lograr que la agenda pública incorpore el tema educativo como asunto relevante.

En este contexto, es alentador que en Venezuela comencemos a observar entre los  mensajes claves de la campaña política el tema educativo. Un asunto sobre el cual deberían jugar también un rol protagónico  otros sectores de la sociedad, especialmente los empresarios.

Las organizaciones venezolanas, públicas y privadas, requieren una fuerza profesional preparada, competitiva mundialmente, para no quedarse atrás. Pero además, necesitan trabajar en un entorno con menores riesgos, en lo cual la educación es definitivamente una variable de primer orden.

Los brasileños están dando una buena lección. Un reto en el cual, por cierto, no es asumido por un solo sector. Es una causa compartida, sin inclinaciones ideológicas de ningún lado.

Japón: primero, el personal de la empresa

Amado Fuguet V.

Tanto las empresas transnacionales que tienen operaciones en Japón, como las organizaciones públicas y privadas originarias de este país, han tenido que trabajar intensamente ante los hechos que se han acumulado uno tras otro: el terremoto y sus réplicas, el tsunami, la amenaza nuclear, la escasez y contaminación de alimentos e insumos y la debacle económica, entre otras consecuencias.

Las empresas, en su mayoría, reaccionaron desde un primer momento, cuando ocurrió el gran sismo, brindando atención a sus empleados, no sólo dándoles refugio en sus propias instalaciones las primeras horas y días, sino ayudándoles a comunicarse con sus familiares y amigos, y a orientarlos sobre lo que estaba sucediendo.

Muchas se han preocupado por promover labores de voluntariado por parte del personal, en tareas que van desde la recolección de fondos y donaciones, hasta atención médica y psicológica a los propios trabajadores, sus familias y la comunidad.

En aquellas empresas sobrevivientes situadas en los sitios más afectados, han tenido que tomar medidas más duras, como cerrar temporalmente o reubicar al personal. Pero especialmente se han ocupado por mantener a su gente debidamente protegida con vestimenta y otros instrumentos, e informada a través de distintos medios, para evitar ser afectadas por las radicación nuclear.

Otro reto ha sido la reapertura de sus operaciones, dado que la cadena de suministros se ha visto afectada. Han tenido que orientar y motivar a su gente para responder y restaurar la oferta de productos al mercado, caracterizado por la escasez.

Las empresas japonesas, en esta crisis, han sido socialmente responsables.

Foto de AFP

El falso sentido de urgencia

Amado Fuguet V.

Si se observa cómo se ha atendido la emergencia producto del diluvio, no es difícil concluir que se ha desarrollado una gestión gerencial caracterizada por un falso sentido de urgencia.

Voluntarismo, corredera, movilizaciones, medidas de último momento es lo que se ha visto, todo sin una clara y verdadera coordinación y trabajo en equipo. Investigadores del cambio y el liderazgo, como  John Kotter, de la Universidad de Harvard, han concluido que este estilo “gerencial” –que puede observarse en ámbitos públicos y privados-se denomina “falso sentido de urgencia”, en el cual una actividad frenética puede generar otros problemas y fracasos.

El verdadero sentido de urgencia no se relaciona con actividades agotadoras cuyos resultados son momentáneos, ni está apoyado en un torrente de adrenalina. Se genera cuando se coopera con energía y responsabilidad, poniendo en práctica soluciones inteligentes y duraderas. Sigue leyendo

Inseguridad y clima laboral

Amado Fuguet V.

Las empresas venezolanas han tenido que lidiar cada vez con mayor dedicación con las implicaciones que la creciente inseguridad tiene sobre ellas.

No se trata simplemente del impacto financiero y operativo que le puede implicar el impacto de la delincuencia sobre sus activos o la protección ante eventualidades delictivas.

El asunto de mayor preocupación está representado por las repercusiones que la criminalidad tiene sobre la seguridad de su personal. En algunas empresas más que en otras, por sus características. Sigue leyendo

Responsabilidad empresarial interna y externa

Amado Fuguet V. / Publicado en El Mundo Economía y Negocios /6-04-2010

Durante un reciente foro de Venamcham se puso en el tapete la necesidad que tienen las empresas de asumir mayores compromisos con la gente que en ellas trabajan. La balanza, al parecer, estaba muy inclinada hacia la responsabilidad social con las comunidades. Ahora hay que proporcionar mayor apoyo a los actores internos.

En realidad hay cuatro tipos de empresas. 1) Las que no asumen responsabilidades ni con su entorno social ni con sus trabajadores. 2) Las que se preocupan por el desarrollo y el bienestar de su personal, pero no tienen iniciativas hacia la comunidad. 3) Las que hacen muchos esfuerzos de responsabilidad social externa pero que no muestran igual interés hacia su propia gente. 4) Las que tienen en su agenda el desarrollo de programas que fortalezcan tanto a sus colaboradores como a su entorno social. Sigue leyendo

Realidades empresariales del 2009(I): polarización laboral

Amado Fuguet V.

Columna Intramuros EL MUNDO ECONOMÍA Y NEGOCIOS 

Una de las situaciones que caracterizó al entorno directo de las empresas durante este 2009 fue la polarización laboral y sindical.
El lineamiento de penetrar y disolver los sindicatos tradicionales, con el auspicio de los entes reguladores laborales, impulsó el paralelismo sindical, tanto en las empresas públicas como privadas.

Como parte del paquete, uno de los roles de los sindicatos paralelos ha sido convertir su misión de defensa de los intereses de los trabajadores, en otra orientada hacia la agitación política en las organizaciones, en muchos casos como vía para la desestabilización de la empresa, como punto de partida para la justificación de su eventual estatización.

Una de las consecuencias ha sido el surgimiento de un enfrentamiento entre sindicatos oficialistas y opositores, lo que equivale a decir que ha surgido en las organizaciones sindicales una polarización política a imagen y semejanza de la que vive el país. Pero también han emergido posiciones encontradas entre el personal que ve un claro riesgo en la posibilidad de una estatización y el que ve conveniencias en que así ocurra. Y ambos sectores, en unos casos más que en otros, han expuesto sus respectivas posiciones.

Esta realidad ha complicado las relaciones empresa-sindicato-trabajador y ha generado un clima laboral adverso a la productividad y a la paz laboral en las organizaciones.

En este contexto, el liderazgo empresarial del sector privado, al menos en el ámbito gremial, ha comenzado a promover un diálogo interno con los trabajadores, basado en que las organizaciones escuchen las necesidades de los trabajadores y éstos comprendan la dinámica de las empresas, en un paradigma de trato justo y beneficio mutuo.