Desafíos de la crisis para la comunicación corporativa

Amado Fuguet V.

Las circunstancias del entorno han marcado notablemente la gestión de comunicaciones corporativas de empresas, gremios e instituciones en Venezuela. En ese contexto, la gestión de crisis ha tenido cada vez más peso, tanto en las internas como las de carácter público.inflación

Lo comentábamos en una entrevista reciente que nos realizó Thamara Laurens, del portal Comunicorpo, a quien referíamos que lo que observamos el año pasado será más evidente en el presente, porque la crisis es más severa.

El impacto de las circunstancias contextuales económicas en las empresas y organizaciones, hará más frecuente las crisis y los procesos de cambio, y todo ello hace que deban fortalecer los procesos de comunicación, tanto interna como externa,  en ese tipo de situaciones, sobre todo para el desarrollo de estrategias y los planes de acción asociados.

Las empresas, aunque trabajan a menor escala y no están realizando grandes inversiones, quieren sobrevivir y la comunicación es un proceso crítico para lograrlo.

Lo principal, para quienes trabajan en comunicación organizacional,  es mantener equipos de trabajo conformados con gente profesional de calidad, que sepa comprender y analizar el contexto político y económico para ofrecer las propuestas adecuadas.

Hay que comprender cada vez más la dinámica mediática ya que se están dando grandes cambios, donde lo digital cobra cada vez mayor fuerza, con el impacto que tienen las redes sociales, sin olvidar que en este tipo de circunstancias la comunicación presencial es la que hay que gestionar con mayor efectividad.

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2016: Gerenciar con incertidumbre

Amado Fuguet V.

Los escenarios para el 2016 que se presentan en la agenda de los gerentes en Venezuela seguirán siendo tan o más complejos que los del difícil y extenuante 2015.  Eso incluye aquellos que aún contemplan posibilidades de acuerdo entre los poderes públicos-ante el nuevo cuadro político-, para adoptar medidas que busquen corregir los desequilibrios económicos.crisis 2016

Las perspectivas de cambio en el modelo económico que se habían despertado a fines de 2015, luego de las elecciones del 6D, tienen ahora menor campo de posibilidades, y es poco probable que en el corto plazo los problemas que afrontarán operativamente los gerentes se disipen. Todo indica que empeorarán.

La falta de materia prima e insumos para los productores agrícolas e industriales, la poca disponibilidad de mercancía para los comerciantes, la caída en la demanda producto de la pérdida de capacidad adquisitiva de los consumidores por la inflación, son realidades que continuarán retando a los gerentes.

A ello, por supuesto, se agregan la caída en la productividad laboral y las demandas de ajustes salariales en un ambiente casi hiperinflacionario, así como las dificultades para atraer o retener personal clave y especializado.

Todas estas circunstancias, mezcladas con la incertidumbre alimentada por el debate político que tendrá que darse en el nuevo mapa de poder, suponen un exigente año, donde los gerentes tienen además que nutrirse de información del entorno que les permita tomar las mejores decisiones y comunicarlas apropiadamente al personal, a los proveedores y a los clientes.

La narrativa de la economía en el ámbito laboral

Amado Fuguet V.

 

Los trabajadores son agentes de la economía, ¿cierto? Pero no siempre son conscientes de ello. Muchos la ven como un tema ajeno, aún cuando participen en los procesos de producción, distribución y venta de bienes y servicios. Tampoco tendrían entonces porqué preocuparse por el impacto que el entorno económico tiene en lo que hacen y el de ellos sobre el comportamiento de la economía.LA ECONOMÍA EN LA EMPRESA

Tampoco los empresarios y gerentes se preocupan de hablar de estos asuntos con sus equipos de trabajo. Tampoco con quienes tienen representatividad sindical.

Pero las crisis están modificando estos comportamientos. Los trabajadores necesitan saber qué está pasando en la economía, cómo les impacta este contexto en su rol como agentes productores o comercializadores, y cómo su organización está afrontando las realidades.

Es el momento de desarrollar una narrativa que permita, en términos sencillos y honestos, explicar las realidades de la economía. El interés por comprender y encontrar soluciones abre las puertas a la escucha. Los contenidos pedagógicos, con ejemplos y casos, son más efectivos y generan acercamiento.

Mientras menos técnico sea el mensaje, sin menospreciar los datos, más posibilidades hay de que la comprensión de los hechos estimule el diálogo y la defensa de intereses comunes.

Comunicar la economía en el ámbito laboral es un gran reto en los tiempos de incertidumbre que hoy viven las organizaciones.

¿Planificar la comunicación en la incertidumbre?

Amado Fuguet V.

En un taller de Comunicación Estratégica que ofrecimos recientemente a un grupo de comunicadores del sector privado, en el cual uno de los ejes de contenido es la relevancia de los procesos de planificación, surgió una conversación muy pertinente sobre las posibilidades que éstos tienen en entornos de incertidumbre como el venezolano.

La interrogante surge en razón de que los acontecimientos que van surgiendo van socavando cualquier plan y, en consecuencia, sería un tiempo perdido concebirlo.

La verdad es que cuando hay entornos complejos, adversos, exigincertidumbreentes y cambiantes, se hace más indispensable realizar ejercicios de planificación de comunicación. La clave está en considerar escenarios, y dentro de ellos los riesgos que pueden poner a prueba los propósitos y el funcionamiento de instituciones o empresas.

La visión de mediano plazo da una dirección, un rumbo, que indica las líneas estratégicas que constituyen el paraguas de los objetivos que se traza una organización.

En un entorno de incertidumbres, hay que contar con planes flexibles que puedan ser objeto de revisiones que consideren las realidades situacionales. Y, además, deben diseñarse planes comunicacionales ante contingencias y crisis que puedan identificarse.

Los planes deben considerar la debida orientación a actores clave, sobre todo al personal, que justamente les permita comprender el impacto del entorno y las acciones que ante él se pueden desarrollar. Esto amerita justamente una mayor planificación de iniciativas comunicacionales, tanto preventivas como ejecutivas, para mitigar el efecto de la incertidumbre.

Dejar todo al azar, o actuar reactivamente, puede darle volumen a la incertidumbre.

El rol de la vocería sindical en la crisis

Amado Fuguet V.

Nos comentaba un dirigente sindical de Mérida que recientemente, cuando explicaba a un grupo de trabajadores la necesidad de contextualizar los planteamientos reivindicativos tradicionales dentro del impacto que la crisis de la economía está teniendo en las empresas venezolanas, algunos de ellos reaccionaban, argumentando que de ninguna manera debería bajarse la guardia en la presión sindical.

El dirigente les contestaba con el siguiente planteamiento: “si la empresa desaparece con la crisis, ¿con quién vamos a negociar?”

Esta es una de las preguntas críticas que se están haciendo cada vez con mayor frecuencia los líderes laborales que han venido analizando las consecuencias que tienen los problemas por los que están atravesando las industrias, los comercios, los productores agrícolas, los transportistas, los constructores, en fin prácticamente las organizaciones de cualquier sector de la economía.

Los sindicatos destacan los problemas que afectan la producción.
Los sindicatos destacan los problemas que afectan la producción.

Un nuevo rol

Durante los últimos meses, dirigentes sindicales de distintos sectores productivos han venido asumiendo un rol de vocería interna y externa que incorpora temas cruciales que van más allá de lo típico reivindicativo.

La crisis en las empresas venezolanas se hace evidente cada mañana que un trabajador llega a cumplir su jornada y encuentra día a día que los insumos para el proceso de producción van mermando. No importa en qué sector, porque la falta de materia prima, la carencia de los repuestos  para mantener las maquinarias y el transporte, la poca disponibilidad de empaques y envases, es decir, de todo aquello indispensable para garantizar los procesos de producción y distribución, va ocasionando paradas parciales o totales en las plantas.

Esta realidad se traduce en riesgos cada vez más probables y reales de que la estabilidad de los puestos de trabajo se debilite por razones de fuerza mayor asociadas a la crisis de la economía. Además, la paralización del trabajo, generalmente implica la suspensión temporal de beneficios.

Internamente, la dirigencia sindical comprende cada vez más que tiene que brindar orientación al trabajador para que se comprenda la complejidad de la crisis. Y externamente,  trata de exponer la realidad de la empresa o el sector y proponer soluciones que mitiguen o permitan ir solucionando los problemas.

Incluso en empresas  que fueron expropiadas y cuya producción se ha ido a pique desde hace ya tiempo por haberse sustituido la gerencia productiva por la política, los líderes sindicales están planteando el regreso a prácticas que condizcan a la reactivación de las plantas.

Comunicación gerencia y sindicato

Para poder interactuar apropiadamente con los trabajadores, los dirigentes sindicales deben informarse y como ser la magnitud de los daños que se están produciendo en las empresas por la falta de materia prima, el incremento de costos, los controles, la falta de repuestos para mantenimiento, por mencionar algunas variables.

En la medida que comprendan la realidad tal como es, podrán realizar un mejor diagnóstico por sector y por empresa, y de allí desarrollar estrategias, que incluyen los mensajes apropiados para intercambiar con los trabajadores, quienes necesitan mucha orientación en estas circunstancias.

Una de las fuentes naturales de esta información que necesitan es la propia empresa, cuya gerencia tiene también un gran reto para que los diferentes actores internos comprendan y colaboren para mitigar el impacto de la crisis.

Los gerentes de las empresas tienen, en este contexto, el desafío de estrechar relaciones con los sindicatos, ya que existe el interés común de lograr con sentido de urgencia  la normalidad operativa.

Foto cortesía El Impulso.

De la productividad a la sobrevivencia empresarial

Amado Fuguet V.

“En lugar de enfocarnos en aumentar la productividad, tenemos los esfuerzos y energías en no bajar la santamaría”.

La frase de Jorge Roig, quien acaba de entregar la presidencia de Fedecámaras, es reflejo fiel de lo que vienen expresando productores agrícolas, industriales y empresarios de diversos sectores en reuniones de todo tipo, tanto dentro de los gremios, como en intercambios con otros sectores.

Dibuja la crisis recesiva que se ha ido agravando este año, ante las dificultades para encontrar materia prima e insumos tanto dentro como fuera del país, y que ha llevado a las empresas a desarrollar una gestión gerencial de sobrevivencia.

“Estamos estirando los inventarios”, es una frase común que venimos escuchando a gerentes de distintas áreas de producción. “Estamos a la espera de que llegue el barco para prender de nuevo los equipos”,  manifiestan otros. “Ojalá llegue alguna gandola desde Ciudad Guayana”, expresan algunos.

Trabajar a media máquina, suspender líneas de producción temporalmente, modificar procesos, sacrificar calidad, sustituir insumos, son decisiones que han tenido que tomar muchas empresas en el contexto precario de la economía venezolana.

Los trabajadores se percatan de esta realidad y, cuando existe con ellos una comunicación asertiva de parte de sus gerentes, se incorporan –en unos casos más, en otros menos- a colaborar para que la sobrevivencia no llegue al escenario de cierre.

Esta inevitable gestión gerencial de la sobrevivencia, sin embargo, no debe significar el abandono definitivo del concepto de productividad que en algún momento habrá que recuperar y promover precisamente para superar la crisis.

Los trabajadores como actor clave en la reindustrialización

Amado Fuguet V.

 

Uno de los retos que se han planteado los industriales venezolanos es incorporar a distintos sectores de la sociedad a sumar ideas que faciliten la viabilidad del planteamiento contenido en Visión Venezuela Industrial 2025.

Entre ellos figuran en primer plano los trabajadores actuales y potenciales. Gerentes, profesionales, técnicos y obreros, son protagonistas fundamentales del diseño y ejecución de las iniciativas que se deriven de la hoja de ruta que los empresarios están promoviendo para reindustrializar e industrializar a Venezuela.

La reindustrialización representa grandes ventajas para los trabajadores (Foto cortesía El Nacional)
La reindustrialización representa grandes ventajas para los trabajadores (Foto cortesía El Nacional)

Ello requiere que no sólo los dirigentes gremiales nacionales, regionales y sectoriales establezcan procesos de intercambio con los trabajadores. Implica que en cada empresa sus directivos y líderes compartan el porqué, el qué y el para qué de las propuestas contenidas en este proyecto.

Al fin y al cabo, un proceso de modernización y crecimiento del aparato industrial se traduce en mayores oportunidades de empleo digno, visto no sólo como un conjunto de beneficios, sino también como una vía de realización técnica y profesional.

La gente en las organizaciones requiere orientación sobre lo que significa una industria sólida que en su conjunto genere beneficios a la sociedad y al ciudadano en su rol como trabajador, consumidor o emprendedor.

La idea es que puedan sentirse integrados y motivados a participar, para lo cual deben ser escuchados, ya que sus puntos de vista pueden enriquecer este proceso que implica un enfoque inclusivo.

También los futuros trabajadores que están en proceso de formación entran en este alcance, pues la juventud es la que impulsará los cambios que se requieren para que esta visión sea posible.

Lo que la crisis comunica en las empresas

Amado Fuguet V.

Los hechos tienen un significado. Así como las palabras y los gestos transmiten, la realidad genera mensajes que son percibidos y luego interpretados según el punto de vista de quienes resultan impactados.incertidumbre crisis

En las empresas manufactureras venezolanas, por ejemplo, no hay punto en la cadena de valor donde los gerentes y trabajadores no puedan ver las repercusiones de la crisis.

Quienes están encargados de procurar los insumos y materias primas tienen cada vez más dificultades para cumplir sus objetivos. No encuentran en el mercado nacional lo que se necesita porque sus proveedores locales, no están produciendo lo necesario, bien porque son empresas estatales improductivas, o bien porque también les afectan los mismos problemas.

También los departamentos de Finanzas se frustran porque no logran obtener las divisas que Procura necesita para pagar a los proveedores internacionales.

Las áreas operativas observan cada vez con más frecuencia que baja la producción, unas veces por falta de materia prima, otras por falta de repuestos para las maquinarias y también por el ausentismo laboral, o por las fallas de suministro eléctrico.

La gente de Almacenes y Despacho no recibe productos de Planta para atender las  peticiones casi imposibles de cumplir que recibe de Ventas. Y los que gestionan el transporte observan que las flotas propias o de terceros no ruedan, por su obsolescencia o por falta de repuestos.

Además, los departamentos administrativos ven que cada vez crecen los trámites y las inspecciones regulatorias.

¿Qué transmite todo esto? Incertidumbre. ¿Y qué genera? Frustración y conflictos.

Los líderes, en consecuencia, deben no solo gestionar esta cruda realidad en los procesos, sino orientar, integrar y estimular la motivación de la gente en la organización. Aunque sea para sobrevivir.

El talento se va justo cuando es más necesario en las empresas venezolanas

Amado Fuguet V.

La pérdida de confianza en el país se posiciona como el factor determinante para emigrar, lo que incide en la ya mermada productividad de las organizaciones.

En el portal efectococuyo.com se publicó recientemente una infografía que resume el perfil del venezolano emigrante.
En el portal efectococuyo.com se publicó recientemente una infografía que resume el perfil del venezolano emigrante.

Son diversos los factores que asedian la supervivencia de las empresas venezolanas. Las regulaciones excesivas, las expropiaciones e intervenciones, la falta de insumos y materias primas, la inestabilidad económica o la inseguridad jurídica, hacen mella en la productividad, y por lo tanto en los resultados.

Pero uno de los fenómenos del entorno venezolano que está erosionando el rendimiento empresarial es la pérdida del talento. No se trata de lo que ocurría en otros tiempos, cuando había competencia para captar a los mejores. Es la cada vez más frecuente deserción de profesionales, técnicos y gerentes. Y la razón más encontrada es que han perdido la confianza en el país y emigran.

Se observa tanto en quienes apenas comienzan la carrera como en aquellos que han acumulado conocimientos y experiencias, tanto por estudios realizados como por carrera dentro de las organizaciones.

La gente se va porque la inseguridad, la inflación, la escasez y la pérdida de calidad de vida son un estímulo para hacerlo, con todo y los riesgos que constituye empezar de nuevo en otras latitudes.

Y también lo hace porque teme que las empresas donde trabajan pueden sucumbir ante el acoso del entorno. Existe un clima de incertidumbre cada vez más palpable.

Es todo un reto el que tienen los líderes empresariales para contener la fuga del talento, más aún cuando es precisamente en estas circunstancias en las cuales más necesita de los mejores para afrontar un contexto de tanta complejidad, como es el caso venezolano.

¿Por qué es fundamental la Comunicación Interna para mejorar las relaciones laborales?

Amado Fuguet V.

En el ámbito organizacional, las relaciones laborales sin una apropiada planificación y gestión comunicacional corren el riesgo de ser inadecuadas para el clima interno, la estabilidad y productividad operativa y la propia reputación corporativa.

Las relaciones laborales constituyen en sí un proceso en el cual intervienen distintos actores, entre quienes debe darse una interacción constante sobre temas de interés común asociados al trabajo.rl

Aunque desde el punto de vista funcional el “dueño” de este proceso generalmente es el área específica así creada en el departamento de Personal o Capital Humano, intervienen otras funciones, entre las cuales podrían estar aquellas asociadas a asuntos legales, comunicaciones o finanzas, y aquellas operativas donde están adscritos los trabajadores sindicalizados.

Si bien el momento cuando las relaciones laborales se hacen más críticas es durante las negociaciones de la contratación colectiva, existen diversas situaciones en las cuales también se activa la necesidad de interactuar con quienes respetan a los trabajadores.

En realidad, es un proceso permanente, y justamente en aquellos periodos  menos intensos, se pueden estrechar las relaciones, de manera de mantener una colaboración y cooperación sobre temas clave, entre ellos la productividad laboral.

Se requiere una comunicación interna eficaz, donde la escucha y la observación activas son fundamentales. No sólo con los grupos sindicales, sino especialmente con los trabajadores.

Un clima laboral apropiado facilita el cumplimiento de los objetivos y estrategias organizacionales. Y la comunicación es una de las variables más relevantes.