2016: Gerenciar con incertidumbre

Amado Fuguet V.

Los escenarios para el 2016 que se presentan en la agenda de los gerentes en Venezuela seguirán siendo tan o más complejos que los del difícil y extenuante 2015.  Eso incluye aquellos que aún contemplan posibilidades de acuerdo entre los poderes públicos-ante el nuevo cuadro político-, para adoptar medidas que busquen corregir los desequilibrios económicos.crisis 2016

Las perspectivas de cambio en el modelo económico que se habían despertado a fines de 2015, luego de las elecciones del 6D, tienen ahora menor campo de posibilidades, y es poco probable que en el corto plazo los problemas que afrontarán operativamente los gerentes se disipen. Todo indica que empeorarán.

La falta de materia prima e insumos para los productores agrícolas e industriales, la poca disponibilidad de mercancía para los comerciantes, la caída en la demanda producto de la pérdida de capacidad adquisitiva de los consumidores por la inflación, son realidades que continuarán retando a los gerentes.

A ello, por supuesto, se agregan la caída en la productividad laboral y las demandas de ajustes salariales en un ambiente casi hiperinflacionario, así como las dificultades para atraer o retener personal clave y especializado.

Todas estas circunstancias, mezcladas con la incertidumbre alimentada por el debate político que tendrá que darse en el nuevo mapa de poder, suponen un exigente año, donde los gerentes tienen además que nutrirse de información del entorno que les permita tomar las mejores decisiones y comunicarlas apropiadamente al personal, a los proveedores y a los clientes.

La narrativa de la economía en el ámbito laboral

Amado Fuguet V.

 

Los trabajadores son agentes de la economía, ¿cierto? Pero no siempre son conscientes de ello. Muchos la ven como un tema ajeno, aún cuando participen en los procesos de producción, distribución y venta de bienes y servicios. Tampoco tendrían entonces porqué preocuparse por el impacto que el entorno económico tiene en lo que hacen y el de ellos sobre el comportamiento de la economía.LA ECONOMÍA EN LA EMPRESA

Tampoco los empresarios y gerentes se preocupan de hablar de estos asuntos con sus equipos de trabajo. Tampoco con quienes tienen representatividad sindical.

Pero las crisis están modificando estos comportamientos. Los trabajadores necesitan saber qué está pasando en la economía, cómo les impacta este contexto en su rol como agentes productores o comercializadores, y cómo su organización está afrontando las realidades.

Es el momento de desarrollar una narrativa que permita, en términos sencillos y honestos, explicar las realidades de la economía. El interés por comprender y encontrar soluciones abre las puertas a la escucha. Los contenidos pedagógicos, con ejemplos y casos, son más efectivos y generan acercamiento.

Mientras menos técnico sea el mensaje, sin menospreciar los datos, más posibilidades hay de que la comprensión de los hechos estimule el diálogo y la defensa de intereses comunes.

Comunicar la economía en el ámbito laboral es un gran reto en los tiempos de incertidumbre que hoy viven las organizaciones.

¿Planificar la comunicación en la incertidumbre?

Amado Fuguet V.

En un taller de Comunicación Estratégica que ofrecimos recientemente a un grupo de comunicadores del sector privado, en el cual uno de los ejes de contenido es la relevancia de los procesos de planificación, surgió una conversación muy pertinente sobre las posibilidades que éstos tienen en entornos de incertidumbre como el venezolano.

La interrogante surge en razón de que los acontecimientos que van surgiendo van socavando cualquier plan y, en consecuencia, sería un tiempo perdido concebirlo.

La verdad es que cuando hay entornos complejos, adversos, exigincertidumbreentes y cambiantes, se hace más indispensable realizar ejercicios de planificación de comunicación. La clave está en considerar escenarios, y dentro de ellos los riesgos que pueden poner a prueba los propósitos y el funcionamiento de instituciones o empresas.

La visión de mediano plazo da una dirección, un rumbo, que indica las líneas estratégicas que constituyen el paraguas de los objetivos que se traza una organización.

En un entorno de incertidumbres, hay que contar con planes flexibles que puedan ser objeto de revisiones que consideren las realidades situacionales. Y, además, deben diseñarse planes comunicacionales ante contingencias y crisis que puedan identificarse.

Los planes deben considerar la debida orientación a actores clave, sobre todo al personal, que justamente les permita comprender el impacto del entorno y las acciones que ante él se pueden desarrollar. Esto amerita justamente una mayor planificación de iniciativas comunicacionales, tanto preventivas como ejecutivas, para mitigar el efecto de la incertidumbre.

Dejar todo al azar, o actuar reactivamente, puede darle volumen a la incertidumbre.

De la productividad a la sobrevivencia empresarial

Amado Fuguet V.

“En lugar de enfocarnos en aumentar la productividad, tenemos los esfuerzos y energías en no bajar la santamaría”.

La frase de Jorge Roig, quien acaba de entregar la presidencia de Fedecámaras, es reflejo fiel de lo que vienen expresando productores agrícolas, industriales y empresarios de diversos sectores en reuniones de todo tipo, tanto dentro de los gremios, como en intercambios con otros sectores.

Dibuja la crisis recesiva que se ha ido agravando este año, ante las dificultades para encontrar materia prima e insumos tanto dentro como fuera del país, y que ha llevado a las empresas a desarrollar una gestión gerencial de sobrevivencia.

“Estamos estirando los inventarios”, es una frase común que venimos escuchando a gerentes de distintas áreas de producción. “Estamos a la espera de que llegue el barco para prender de nuevo los equipos”,  manifiestan otros. “Ojalá llegue alguna gandola desde Ciudad Guayana”, expresan algunos.

Trabajar a media máquina, suspender líneas de producción temporalmente, modificar procesos, sacrificar calidad, sustituir insumos, son decisiones que han tenido que tomar muchas empresas en el contexto precario de la economía venezolana.

Los trabajadores se percatan de esta realidad y, cuando existe con ellos una comunicación asertiva de parte de sus gerentes, se incorporan –en unos casos más, en otros menos- a colaborar para que la sobrevivencia no llegue al escenario de cierre.

Esta inevitable gestión gerencial de la sobrevivencia, sin embargo, no debe significar el abandono definitivo del concepto de productividad que en algún momento habrá que recuperar y promover precisamente para superar la crisis.

El año de las crisis en las empresas venezolanas

Amado Fuguet V.

Los últimos años han sido exigentes para los dueños y gerentes de las empresas venezolanas. A las prácticas de intervención, expropiación y control, se suman las políticas que han llevado a distorsiones cambiarias, inflación, falta de insumos y productos, y las indefiniciones para tomar las medidas de ajuste necesarias.

La mayoría de las empresas han sido resilientes, sobreponiéndose a situaciones límite, gestionando la sobrevivencia. Pero este año será el de mayor prueba.  A lo descrito, que en sí mismo parece agravarse, se agregarán las carencias que supone la caída del precio del petróleo en más de la mitad.

La compañías industriales, comerciales e incluso las de servicios, confrontarán en conjunto e individualmente, circunstancias apremiantes, como ya lo han venido alertando gremios empresariales y economistas.

La escasez es uno de los síntomas del deterioro por la crisis de importaciones y de prducción.

La escasez es uno de los síntomas del deterioro por la crisis de importaciones y de producción. (Foto de El Nacional)

Los líderes en las empresas, por lo tanto, deben prepararse. Les toca ofrecer dirección a sus organizaciones para que sus equipos actúen oportunamente y en forma coordinada. Para ello deben demostrar confianza en sí mismos, para tomar decisiones y explicarlas con razonamiento. Les toca brindar seguridad hasta donde sea posible, para que la calma le gane terreno a la incertidumbre.

Todo líder debe comprender a fondo cada situación y, con su equipo, encontrar las mejores soluciones. Ambas cosas deben ser compartidas con la gente. Es imperativo explicar los hechos y sus consecuencias, como lo es también informar sobre lo que se está haciendo para superar las dificultades.

Las inquietudes estarán siempre presentes entre los colaboradores, quienes buscarán respuestas, las cuales deben ofrecer los líderes, so pena de que otros lo hagan en perjuicio de la organización.

El año de las crisis debe ser también el año de los líderes.

2015: un exigente año para la gerencia venezolana

Amado Fuguet V.

Las proyecciones económicas para el año próximo, por su gravedad, suponen una exigencia superior para los gerentes venezolanos. Tanto en los temas duros, como en los blandos.

La crisis cambiaria y escasez de divisas signarán un entorno económico complejo

La crisis cambiaria y escasez de divisas signarán un entorno económico complejo

La caída del precio del petróleo tendrá severas repercusiones en la paridad cambiaria y la  disponibilidad de divisas para que la industria, el comercio y los servicios puedan mantener sus niveles operativos, ya afectados durante el ya recesivo año que culmina.

Los ciudadanos se enfrentarán a una inflación que ya algunos economistas la visualizan en un mayor al 140%, casi el doble de la que se calcula para este año. La gente tendrá además, mayores restricciones para  adquirir sus bienes y servicios, dado el empeoramiento esperado del desabastecimiento.

Esto supondrá un duro reto gerencial: gestionar la crisis que impacta a las empresas, a sus clientes y a sus trabajadores.

El entorno planteado limita las capacidades para sobrevivir financieramente, mantener la capacidad operativa y crecer. También es un caldo de cultivo para que el clima laboral pueda verse afectado, por el impacto interno de las medidas que deban adoptarse para gestionar la situación en cada organización.

Pero los gerentes venezolanos han ido demostrando una capacidad de resiliencia y de creatividad que en muchos casos ha permitido incorporar innovaciones. Han tenido también que estrechar la cooperación, buscando mayores alianzas con sus colaboradores, sus proveedores e incluso con empresas competidoras.

Esa fortaleza gerencial que se ha ido curtiendo en las empresas, será crucial para afrontar el severo año que en pocas semanas tocará con mucha fuerza las puertas del país.

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Foto publicada originalmente por El Estímulo.

La oportunidad de promover la producción nacional

Amado Fuguet V.

Es auspicioso que los industriales venezolanos, a pesar de las exigencias de corto plazo derivadas del entorno económico, estén dedicando espacio en su agenda para hacer ejercicios de construcción de futuro. Que intercambien ideas para plantear propuestas de desarrollo industrial es muy relevante para que se genere bienestar y progreso para todos los venezolanos.  Constituye un gran reto que se formulen planteamientos sobre políticas públicas e iniciativas que permitan la creación de empleos de calidad, la producción de bienes locales para los consumidores, la profusión de emprendedores exitosos, el ahorro de divisas al sustituirse importaciones

El sector industrial trabaja con propuestas a futuro.

El sector industrial trabaja con propuestas a futuro.

e incluso la multiplicación de moneda extranjera por exportaciones.

El diálogo constante entre industriales que manejan empresas de distintos sectores y tamaños es una respuesta indispensable a la necesidad que tiene el país de contar con un engranaje manufacturero donde convivan productivamente las pequeñas, las medianas y las grandes industrias.

Estos procesos de comunicación son oportunos en una hora donde hay un convencimiento nacional sobre la urgencia de contar con una mayor producción nacional. No es sólo un planteamiento de los gremios privados. Los trabajadores lo están diciendo. Los consumidores lo están clamando. Los comerciantes lo están solicitando. Las encuestas lo están reflejando.

Un parque industrial que crezca, que se modernice, que innove, que forme,  que sea competitivo, es de vital importancia para el país. Por eso es un tema sobre el cual hay que auspiciar conversaciones entre distintos actores. Y los industriales están dando un gran paso en este sentido.

Pensar y debatir sobre el futuro industrial

Amado Fuguet V.

“Tenemos que recobrar algo que perdimos en Venezuela: pensar y debatir sobre el futuro”. La frase pertenece a Maritza Izaguirre, decana de la Facultad de Economía de la Universidad Católica Andrés Bello.

Forjada en el oficio de la planificación, Izaguirre aplaudía de esta manera la iniciativa de Conindustria, que presentó su propuesta Visión Industria Venezuela 2025, cuyo planteamiento es desarrollar una ruta que permita la reindustrialización y la industrialización del país.futuro

Si bien es cierto que a agenda está copada por lo urgente, hay que abrirle espacio a lo importante. Es ciertamente auspicioso que se hagan planteamientos de fondo, que vayan más allá del diagnóstico sobre la agobiante situación de las empresas y las instituciones del país.

Ocuparse del futuro implica no sólo prever los escenarios, sino influir para crearlos. La frase de Izaguirre tiene dos verbos cruciales en este sentido: pensar y debatir.

El primero implica prestar atención y evaluar las distintas posibilidades. Requiere investigar y plantearse opciones, evaluando las mejores prácticas,  entre ellas las que han sido probadas con éxito en otras partes del mundo.

El segundo verbo implica comunicación, vista ésta no unidireccionalmente sino abriendo la discusión con los otros. Al fin y al cabo hay intereses comunes que deberían facilitar el diálogo para definir las soluciones.

Los empresarios, los gerentes y los gremios tienen ante sí, de esta manera, dos retos paralelos: atender el presente y  crear el futuro. Para las dos cosas hay que conversar, primero dentro, y después con los demás actores clave para que la visión, el sueño, vaya convirtiéndose en realidad.

¿Por qué es necesario orientar sobre el impacto del entorno?

Amado Fuguet V.

La falta de materia prima en forma recurrente puede obligar a cerrar una planta. La caída en la demanda puede afectar las ventas. La introducción de una nueva ley puede generar costos adicionales. La regulación de algún producto puede hacerlo insostenible como tal. La devaluación puede cambiar el `presupuesto disponible. La inflación puede generar presiones sobre los salarios. Las disputas políticas pueden derivar en acciones que afecten el funcionamiento de una organización.entorno

En fin, las circunstancias del entorno pueden impactar, como de hecho ocurre, a una empresa y, por supuesto, a quienes hacen vida en ella.

Estos hechos, entre otros, y sus consecuencias son interpretados de distinta forma por agentes  externos e internos. Y esas interpretaciones, al convertirse en mensajes, generan actitudes, comportamientos y acciones.

Cuando la gerencia se queda sin discurso ante el efecto de la crisis, se crea un vacío. Los acontecimientos siempre requieren una explicación, una descripción y una orientación sobre cómo van a ser afrontados. Es una demanda de las líneas intermedia y el personal en general.

Ese espacio corre el riesgo de ser llenado por interpretaciones que dan ciertos agentes, en ocasiones con determinados intereses, y que terminan dañando el funcionamiento de la firma, su clima interno e incluso su reputación.

Los ejecutivos y gerentes tienen de esta manera que comprender que una de sus grandes responsabilidades es comunicarse adecuadamente con la gente en la empresa para brindarles la versión de los hechos y ofrecer dirección, además de escuchar sus inquietudes e ideas.

Lo apropiado para este propósito es utilizar canales presenciales, bien sea en forma individual o grupal.

Entre la turbulencia y el caos, el entorno económico exige mayor liderazgo y comunicación en las organizaciones

Amado Fuguet V.

El entorno económico es un tema inevitable en cualquier conversación formal o informal dentro de las empresas. E ineludible, por el impacto que tiene en los procesos de la organizaciones.

En forma general, pueden establecerse  cuatro escenarios para clasificar los tipos de entorno que los gerentes enfrentan: estable, dinámico, turbulento y caótico.caos

Un contexto estable, con eventos  relativamente predecibles o identificables facilita tanto la planificación como la ejecución de las operaciones, los proyectos e iniciativas que se desarrollan para lograr objetivos y metas.

Pero en realidad, el entorno no es tan cómodo y aburrido. Suele moverse más bien entre el dinamismo, la turbulencia y el caos, especialmente en el ámbito de la economía. Y esto obliga a las empresas a ser competitivas,  productivas e innovadoras.

Un entorno dinámico, donde existen situaciones que retan a la zona de confort,  puede ser saludable para las organizaciones porque las coloca en un estado permanente de atención y de manejo del cambio.

Muy distinto es un ambiente turbulento, cuando se generan cambios adversos y  que evolucionan con mucha rapidez. El comportamiento de las distintas variables –inflación y recesión, por ejemplo- puede generar efectos desagradables en los resultados de las empresas. Son estados situacionales exigentes, en los cuales la gerencia se ve obliga a realizar ajustes, pero actúa en un escenario en el cual se tiene algún grado de certidumbre de que quienes tienen el mando del manejo de la economía están tomando acciones correctas para superar tales desequilibrios.

Pero existen entornos en caos, en los cuales surgen muchas dudas sobre la capacidad de los responsables de la gestión pública de la economía para resolver de los problemas. La incertidumbre se instala en  el clima organizacional. Y esto demanda un nivel de liderazgo, gerencia y comunicación superior.