El conflicto funcional como diálogo constructivo

Amado Fuguet V.

 

En toda organización es natural que existan conflictos entre individuos o entre grupos. Ante un problema determinado, puede haber posiciones encontradas tanto en el diagnóstico, las razones y las responsabilidades, como en la forma para abordarlo y solucionarlo.conflicto y comunicación

También puede ocurrir cuando se presenta alguna oportunidad. Los criterios y las formas de aprovecharla pueden ser disímiles, lo que puede derivar en un debate sobre la vía más adecuada para sacar ventaja de esta circunstancia que puede ser provechosa para la organización.

Igualmente surgen conflictos relacionados con la asignación de recursos, sobre todo cuando éstos son escasos.

Puede ser sano que estos desacuerdos sean convenientes. Cuando son funcionales permiten el intercambio de ideas, más interés en resolver el asunto y eventualmente mayor compromiso.

Se trata de un diálogo constructivo que, al establecerse como cultura en la organización, puede rendir frutos.

Distinto es cuando el conflicto es perverso, motivado más por la demostración de poder que por crear soluciones. La adjetivación y la acusación, cuando están por encima de las ideas, terminan por hacer daño. La disfuncionalidad se convierte en un muro que dificulta el logro de los objetivos.

Si este tipo de conflicto se establece como parte de la cultura, el fracaso organizacional puede tener probabilidades de presentarse ante cualquier problema u oportunidad.

Todo responsable de los procesos comunicacionales debe observar qué tipo de conflicto prevalece en su organización para desarrollar las estrategias y acciones más apropiadas según sea el caso.

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