¿Más cantidad de información implica menos atención?

Amado Fuguet V.

 

Múltiples temas, infinidad de canales.Está a la vista: en la medida que se ha desconcentrado el poder de proveer información y opinión y se han caído las barreras para generar contenidos, el público cuenta con mayores fuentes y versiones sobre acontecimientos y temas de interés general o especializado.

Las redes sociales, los blogs, los buscadores y las páginas de Internet han multiplicado a velocidad asombrosa el acceso a la información.

Pero como ha sido demostrado, al ser el tiempo un recurso escaso, la cantidad atenta contra la atención. Aún en personas con alta capacidad de concentración, la tentación de conocer y estar al tanto, de hurgar, siempre distrae.

Esto supone un reto para quienes generan contenidos. Deben ser concisos y atractivos sin sacrificar calidad. Lo concreto también puede ser sinónimo de profundidad. La claridad del mensaje no necesariamente requiere de extensas explicaciones.

No se trata sólo de lo escrito o de lo gráfico. También de lo generado en audios o en videos.

Ir al grano facilita compartir ideas, formular preguntas, ofrecer respuestas, brindar información, emitir opinión. De allí la virtud de plataformas como Twitter, con infinidad de contenidos, pero cortos. La sola posibilidad de que se eliminen los límites de extensión genera polémica.

También es un desafío para quien busca contenidos no perderse en la inmensidad, para lo cual debe procurar dotarse de criterios de jerarquización para enfocarse en lo que le interesa.

Si hay algún ámbito competido, es el de los contenidos. Y por eso hay que saber gestionarlos.

 

Dilemas organizacionales en medio de la crisis

Amado Fuguet V.

 

El agravamiento de las crisis económica y política, y los escenarios sobre el desenlace, están generando grandes dilemas en diferentes segmentos del país. Al menos es frecuente observarlo en los ámbitos laboral, gerencial y empresarial. Y los tres se entremezclan.dilemas

Los trabajadores, presionados por la inflación, buscan recuperar su poder adquisitivo solicitando mejores salarios. Pero saben que las empresas no están en su mejor momento para responder a estas aspiraciones, ya que están produciendo cada vez menos, a falta de insumos, materia prima y repuestos para sus maquinarias, y en algunos casos con pérdidas derivadas de controles de precios. Se les genera un dilema, pues exigir por encima de lo posible, puede representar cierres que ponen en riesgo el empleo.

Muchos empresarios, ante la imposibilidad de encontrar lo que necesitan para producir y comercializar, se preguntan si vale la pena insistir en trabajar con lo mínimo para sobrevivir, a la espera de que surja un cambio en el modelo económico que permita crecer hacia el futuro; o si es mejor tirar la toalla ante escenarios donde las cosas empeorarán.

Los gerentes y profesionales que observan tales dilemas, también someten a juicio su futuro, y se preguntan si hay que aguantar y seguir encontrando soluciones en la empresa, ante la posibilidad de algún cambio de rumbo en el entorno; o buscar otros destinos donde la incertidumbre no sea el pan de cada día.

Estos dilemas, entre otros, concentran la atención en la agenda de conversaciones formales e informales en las organizaciones venezolanas. Son espacios donde el liderazgo debe participar activamente para brindar la mejor orientación posible en la toma de decisiones personales y grupales.

Desafíos de la crisis para la comunicación corporativa

Amado Fuguet V.

Las circunstancias del entorno han marcado notablemente la gestión de comunicaciones corporativas de empresas, gremios e instituciones en Venezuela. En ese contexto, la gestión de crisis ha tenido cada vez más peso, tanto en las internas como las de carácter público.inflación

Lo comentábamos en una entrevista reciente que nos realizó Thamara Laurens, del portal Comunicorpo, a quien referíamos que lo que observamos el año pasado será más evidente en el presente, porque la crisis es más severa.

El impacto de las circunstancias contextuales económicas en las empresas y organizaciones, hará más frecuente las crisis y los procesos de cambio, y todo ello hace que deban fortalecer los procesos de comunicación, tanto interna como externa,  en ese tipo de situaciones, sobre todo para el desarrollo de estrategias y los planes de acción asociados.

Las empresas, aunque trabajan a menor escala y no están realizando grandes inversiones, quieren sobrevivir y la comunicación es un proceso crítico para lograrlo.

Lo principal, para quienes trabajan en comunicación organizacional,  es mantener equipos de trabajo conformados con gente profesional de calidad, que sepa comprender y analizar el contexto político y económico para ofrecer las propuestas adecuadas.

Hay que comprender cada vez más la dinámica mediática ya que se están dando grandes cambios, donde lo digital cobra cada vez mayor fuerza, con el impacto que tienen las redes sociales, sin olvidar que en este tipo de circunstancias la comunicación presencial es la que hay que gestionar con mayor efectividad.