La narrativa de la economía en el ámbito laboral

Amado Fuguet V.

 

Los trabajadores son agentes de la economía, ¿cierto? Pero no siempre son conscientes de ello. Muchos la ven como un tema ajeno, aún cuando participen en los procesos de producción, distribución y venta de bienes y servicios. Tampoco tendrían entonces porqué preocuparse por el impacto que el entorno económico tiene en lo que hacen y el de ellos sobre el comportamiento de la economía.LA ECONOMÍA EN LA EMPRESA

Tampoco los empresarios y gerentes se preocupan de hablar de estos asuntos con sus equipos de trabajo. Tampoco con quienes tienen representatividad sindical.

Pero las crisis están modificando estos comportamientos. Los trabajadores necesitan saber qué está pasando en la economía, cómo les impacta este contexto en su rol como agentes productores o comercializadores, y cómo su organización está afrontando las realidades.

Es el momento de desarrollar una narrativa que permita, en términos sencillos y honestos, explicar las realidades de la economía. El interés por comprender y encontrar soluciones abre las puertas a la escucha. Los contenidos pedagógicos, con ejemplos y casos, son más efectivos y generan acercamiento.

Mientras menos técnico sea el mensaje, sin menospreciar los datos, más posibilidades hay de que la comprensión de los hechos estimule el diálogo y la defensa de intereses comunes.

Comunicar la economía en el ámbito laboral es un gran reto en los tiempos de incertidumbre que hoy viven las organizaciones.

¿Planificar la comunicación en la incertidumbre?

Amado Fuguet V.

En un taller de Comunicación Estratégica que ofrecimos recientemente a un grupo de comunicadores del sector privado, en el cual uno de los ejes de contenido es la relevancia de los procesos de planificación, surgió una conversación muy pertinente sobre las posibilidades que éstos tienen en entornos de incertidumbre como el venezolano.

La interrogante surge en razón de que los acontecimientos que van surgiendo van socavando cualquier plan y, en consecuencia, sería un tiempo perdido concebirlo.

La verdad es que cuando hay entornos complejos, adversos, exigincertidumbreentes y cambiantes, se hace más indispensable realizar ejercicios de planificación de comunicación. La clave está en considerar escenarios, y dentro de ellos los riesgos que pueden poner a prueba los propósitos y el funcionamiento de instituciones o empresas.

La visión de mediano plazo da una dirección, un rumbo, que indica las líneas estratégicas que constituyen el paraguas de los objetivos que se traza una organización.

En un entorno de incertidumbres, hay que contar con planes flexibles que puedan ser objeto de revisiones que consideren las realidades situacionales. Y, además, deben diseñarse planes comunicacionales ante contingencias y crisis que puedan identificarse.

Los planes deben considerar la debida orientación a actores clave, sobre todo al personal, que justamente les permita comprender el impacto del entorno y las acciones que ante él se pueden desarrollar. Esto amerita justamente una mayor planificación de iniciativas comunicacionales, tanto preventivas como ejecutivas, para mitigar el efecto de la incertidumbre.

Dejar todo al azar, o actuar reactivamente, puede darle volumen a la incertidumbre.