¿Por qué practicar los valores es la mejor forma de comunicarlos?

Amado Fuguet V.

Uno de los errores frecuentes en los procesos de promoción de los valores organizacionales es concentrarse exclusivamente en comunicar su enunciado.

Que la gente se aprenda de memoria el nombre de los valores y la frase explicativa de su significado, es insuficiente. Como tal, no genera conexión.

Es apropiado considerar que quienes forman parte de una institución asocien los comportamientos que tienen que ver con cada valor.

Ello permite que cada persona pueda evaluar sus conductas y las de sus compañeros, para determinar si la actitud y la forma de actuar se compaginan con los valores que se han considerado indispensables para el éxito de la organización y de sus integrantes.Valores

Pero además, es muy recomendable pensar en los beneficios que se derivan de los valores y sus comportamientos asociados.

Lo que ganamos como individuos, como equipo y como organización, permite a las personas identificarse con el modelo de valores.

En contraste, lo que se pierde al no practicarlos o desvirtuarlos, también genera conciencia entre la gente.

La persuasión es mayor cuando las personas no sólo conocen conceptualmente cada valor, sino que además comprenden los beneficios actuales y futuros que se producen como consecuencia del ejercicio práctico del set de valores.

Comunicar los valores, por lo tanto, es tarea de todos quienes tienen posiciones gerenciales y de liderazgo a lo largo de la organización y en los proyectos que ésta desarrolla.

Beneficios tales como un mejor ambiente de trabajo, mayor productividad o más sentido de equipo, por ejemplo, ayudan a la gente a prestarle más importancia a los valores organizacionales.

Anuncios