El diálogo constructivo en las organizaciones

Amado Fuguet V.

Las organizaciones, por naturaleza, constituyen un terreno fértil para las controversias y los desacuerdos. Para muchos, esta realidad puede ser vista como nociva. Pero lo cierto es que se trata de una buena noticia.comunica

Una empresa se desarrolla en función de los diferentes puntos de vista que, para abordar problemas u oportunidades, tienen los seres humanos que en ella conviven.

Las confrontaciones pueden resultar en conflicto cuando predomina el temor, la desconfianza o el odio. Pero si se dan en un marco de respeto y confianza terminan abriendo paso a la innovación, como bien lo ha dicho el consultor Alejandro Szilágyi.

En las organizaciones donde prevalece el autoritarismo y se cierran los espacios de debate, la posibilidad de crecimiento es limitada. Y lo es también donde prevalecen las disputas que escalan hacia niveles de agresión.

Pero en aquellas entidades donde la cultura de discusión abierta se hace promoviendo y respetando los distintos puntos de vista, existen muchas más probabilidades de encontrar ideas y propuestas que facilitan la resolución de problemas o permiten que surjan fórmulas novedosas para sacar provecho de las oportunidades.

El diálogo constructivo –tanto vertical como horizontal- es un medio apropiado para que la gente sienta mayor identificación con la empresa y esté más motivada con el trabajo.

Cuando hay una sola línea de pensamiento las personas se aburren con la monotonía. Y cuando  las conversaciones son dañinas, los individuos se cansan de vivir en un ambiente perverso.

Los líderes, por lo tanto, deben procurar que se den las condiciones en la empresa para que las personas intercambien las distintas posiciones que puedan darse sobre asuntos relevantes.

Cada unidad debe fortalecer su comunicación interna

Amado Fuguet V.

Es poco probable que la organización gestione apropiadamente su comunicación interna si en cada unidad ésta muestra debilidades.unidades

Cada gerente tiene el reto de participar y propiciar el diálogo en el departamento que dirige. Que todos se escuchen y compartan ideas, criterios e información, ayudará a fortalecer el espíritu de equipo, la confianza mutua, el microclima y la efectividad de la unidad.

Cuando todos están coordinados, conocen las responsabilidades y tareas de cada quien, están informados sobre las decisiones que se toman en la unidad, saben los avances y resultados del grupo y  comparten experiencias; el desempeño mejora notablemente.

Adicionalmente, se abren mayores posibilidades para la colaboración dentro del área y se genera un ambiente propicio para la creatividad y, en consecuencia, para la innovación.

El gerente que asume este desafío y lo instala en la cultura de su equipo, afianza su liderazgo.

Si en cada unidad en la organización se presentan comportamientos comunicacionales de este orden, se multiplican las posibilidades de mejorar las relaciones y el trabajo coordinado con otras dependencias de la empresa o institución.

Es por ello que presidentes y gerentes generales deben estimular la comunicación interna en cada unidad de la organización que dirigen. Deben observar conductas en este sentido en cada ámbito, y además pueden contar con indicadores de gestión a través de diagnósticos enfocados en el clima comunicacional.

También es un reto para quienes tienen la responsabilidad de gerenciar la comunicación interna en la empresa. Producir medios es parte de su rol, como lo es motivar y entrenar a los líderes de las áreas para que dialoguen efectivamente con sus colaboradores.