No modelas hablando, modelas haciendo

Amado Fuguet V.

La frase recogida en el título se la escuchamos a Víctor Maldonado, profesor de la UCAB especializado en Desarrollo Organizacional, durante una charla reciente que ofreció a un grupo de ejecutivos sobre ética, moral, valores y competencias en las empresas.

Mencionaba que el gerente debería aspirar a ser líder y, por lo tanto, verse como modelo de referencia, lo que implica fundamentarse en valores y desarrollar capacidad de liderazgo.modelaje

Motivación, valores personales, reputación, capacidad técnica, relaciones y conocimiento del negocio, se suman. Y esto se refleja en comportamientos observables. De esta manera, se modela, haciendo compatible lo que se predica con lo que se hace.

En otra reunión con un equipo gerencial de una empresa industrial nos tocó conversar sobre el impacto real que tiene el modelaje. Allí decíamos que si se produce un efecto cascada, se abren las posibilidades. Los ejecutivos de primer nivel son vistos como referencia por parte de la gerencia media, mientras que éstos lo son para los jefes operativos, quienes terminan siendo la referencia directa para el profesional y el trabajador de base.

De allí que la máxima responsabilidad para  que los valores vayan del enunciado a la realización, descansa más en quienes tienen altas posiciones. Cuando ellos modelan haciendo lo que esperan que sean las conductas apropiadas para el éxito de  la organización, en esa medida es posible que este propósito sea alcanzado.

Los comportamientos de los líderes asociados a los valores pueden ser reforzados mediante su promoción a través de los diferentes canales mediáticos y presenciales internos.  Y también por medio de programas de reconocimiento a individuos y equipos que premien los comportamientos afines al modelo de valores definido para la empresa.

Anuncios

El diagnóstico, factor crítico en la comunicación interna

Amado Fuguet V.

Para desarrollar un plan de comunicación interna, es aconsejable seguir un proceso. Y el primer eslabón es tal vez el más importante: el diagnóstico.Diagnóstico

Aunque la intuición y la experiencia agregan valor en la planificación, siempre hay que hacer el esfuerzo de investigar las distintas variables asociadas a la comunicación: actores clave, canales, mensajes, organización, escenarios, cultura y clima comunicacional, entre otros.

Entrevistas, encuestas, grupos de enfoque, reuniones y observación directa constituyen mecanismos muy útiles para el diagnóstico.

Para ello se debe contar con modelos e instrumentos que permitan lograr el objetivo que se plantee en la investigación. Las preguntas, enunciados y guías ayudan a que se realice un estudio adecuado y preciso.

El análisis así concebido permite contar con indicadores y determinar brechas y necesidades asociadas a las distintas variables exploradas.

Conocer las fortalezas y debilidades es indispensable para poder diseñar un plan sólido  e identificar en él las iniciativas más convenientes para asignar prioridades.

El diagnóstico requiere tiempo, aunque menos del que generalmente se piensa si se dispone de las herramientas y el conocimiento profesional para ejecutarlo con propiedad.

Las organizaciones han venido comprendiendo lo ventajoso de los diagnósticos integrales de comunicación interna, que van más allá de la simple evaluación de la efectividad de los medios. Brindan mayor seguridad, lo cual es un factor crítico para la ejecución y la efectividad del plan.

Una campaña no basta para comunicar los valores organizacionales

Amado Fuguet V.

El comportamiento de los líderes transmite valores.
El comportamiento de los líderes transmite valores.

Los valores y principios moldean la actitud y los comportamientos en las organizaciones. Constituyen, de hecho, parte esencial de la cultura que reflejan sus miembros en sus procesos internos y externos.

Tienen un carácter permanente, pero siempre deben ser repasados, revisados, en función de la estrategia. No siempre los valores que se practican son los deseables para que los propósitos se cumplan.

Es necesario, por tanto, realizar los diagnósticos correspondientes para determinar si hay brechas.

A partir de allí debe considerarse si es necesario desarrollar un plan que permita definir qué tipo de valores deben promoverse, quiénes deben impulsarlos, para desarrollar una intensa inducción que sensibilice a la gente sobre su importancia, y los conozca.

Si bien es cierto que el desarrollo de campañas internas contribuye enormemente con su difusión, no sólo de su enunciado sino de los comportamientos asociados; lo más crítico es el mensaje que se produce a diario a través del modelaje de los líderes.

Si existe una distancia entre lo que se propaga a través de los medios internos y lo que se practica, el modelo de valores deseados ve erosionada su credibilidad. Y ésta es necesaria para que los individuos y equipos puedan asimilarlos y hacerlos suyos.

A veces incluso es necesario “descongelar” los viejos valores en un proceso de cambio que permita impulsar los nuevos para que éstos se instalen en la cultura deseada.

Lleva un tiempo, pero es un reto que las organizaciones deben considerar e impulsar. Los planes estratégicos dependen no sólo del tino para su definición, sino también de los comportamientos que se requieren para su ejecución.

El furor de las pancartas en la protesta  

Amado Fuguet V.

Nunca hubo en las ciudades venezolanas tantas pancartas. Los estudiantes han acudido a este medio para divulgar sus mensajes de protesta. Y los ciudadanos manifestantes también han apelado a este recurso para acompañarles.

Los medios y las redes sociales han reproducido infinidad de pancartas.
Los medios y las redes sociales han reproducido infinidad de pancartas.

Todo el mundo suponía que la expresión limitada en los canales tradicionales tendría como alternativa predilecta a las redes sociales. Así ha ocurrido en otros movimientos sociales en los últimos tiempos en el mundo. Pero aquí la protesta ha sido multimedia. El viejo recurso de la pancarta como canal ha tomado un especial protagonismo. Comparte honores con Twitter. Y hasta estilos: una pancarta rara vez pasa de 140 caracteres.

Acompañados en ocasiones por el volante callejero,  los carteles tratan de propagar múltiples mensajes, que van desde un llamado a la acción, pasando por una frase ingeniosa o sarcástica o una denuncia, hasta imágenes o figuras sobre víctimas de la represión  o productos que escasean.

En otras épocas, las pancartas venían prefabricadas. Partidos y otras organizaciones reproducían cientos que eran portadas por los marchantes. Esta vez los protestantes crean la suya. En forma individual o en equipo. En cartones, cartulinas, papel bond, telas y cualquier material disponible.

Ese es el principal mensaje que dejan las pancartas: la participación. Diseñarlas, dibujarlas, escribirlas y luego portarlas, mostrarlas en el Metro o en la zona de protesta, pegarlas en una pared o propagarlas en las redes sociales; potencia el compromiso por la causa.

La comunicación es el proceso fundamental de movimientos como el que se ha desarrollado. La gente quiere ser escuchada. Desea que otros tomen en cuenta su punto de vista. Por eso transmite sus posiciones. Cuando puede las vocifera. Pero ha recordado que la pancarta es un medio noble. Tan útil como una red social.