Retos comunicacionales en las organizaciones frente a la crisis

Amado Fuguet V.

 Desabastecimiento y protestasQuienes tienen la responsabilidad de dirigir las comunicaciones corporativas en las empresas venezolanas, anticipaban desde el año pasado que 2014 pondría a prueba a sus organizaciones.

El manejo de escenarios indicaba la probabilidad de que el agotamiento cambiario tendría su clímax durante el presente año, lo que arriesgaría la estabilidad productiva industrial por falta de insumos importados. Y el comercio, ya inestable por las intervenciones oficiales del final de año, sufriría además una severa escasez  de numerosos bienes en sus anaqueles.

Es una situación que, de hecho, se está generalizado en prácticamente todos los sectores industriales. Las máquinas se están apagando. Desde los industriales químicos, pasando por los farmacéuticos y de alimentos, hasta los productores de plásticos y gráficos, por solo mencionar algunos; se ha advertido sobre la escasez de materia prima, insumos y repuestos.

Muchos dependen no sólo de las importaciones, sino de los suministros locales que tampoco llegan, ya que quienes los generan están en la misma situación.

Los economistas han expuesto, tanto individualmente como en grupo, que se trata de una crisis sin precedentes y que se reflejará en cuatro variables: inflación, escasez, recesión y desempleo.

Un entorno de protestas

Si bien se esperaba que se generarían reclamos sociales derivados de toda esta situación, especialmente por el desabastecimiento y la  inflación; no estaba planteada, tan temprano en el año, una crisis política, al menos como la que se ha ido configurando durante febrero, signada por las protestas públicas e prácticamente todo el país.

Todo este cuadro ha obligado a las empresas a prepararse operativamente -incluso financiera y legalmente- para los nuevos escenarios, lo que ha implicado activar planes de comunicación interna y externa en un  contexto de crisis.

El análisis de las posiciones públicas y privadas de los actores clave con poder de impactar el funcionamiento y la imagen de la organización, la actualización de los objetivos y mensajes comunicacionales ante cada uno de ellos, y el desarrollo de iniciativas ante la crisis, están concentrando la agenda de quienes tienen esta responsabilidad.

Quienes están al frente de cada una de las empresas que atraviesan esta situación, están ante uno de los retos más críticos por los cuales han pasado.

Esto supone que dueños y gerentes están enfrentando escenarios de contingencia. Y esto exige tomar decisiones difíciles y nada agradables, que impactarán a sus diferentes grupos de interés, desde los clientes hasta los trabajadores.

El liderazgo a  prueba

Es el momento donde se pone a prueba el liderazgo. El reto más crucial es con los colaboradores, ya que este tipo de circunstancias se caracterizan por un alto grado de incertidumbre sobre el futuro de cada organización.  El diálogo interno pasa por brindar mucha orientación, mantener a la gente informada e integrada, mitigar la desmotivación y escuchar tanto las inquietudes como las ideas.

Nunca como ahora se necesita más comunicación interna en las empresas venezolanas, la cual debe ejercerse con sinceridad, transparencia, coherencia e integrada a la estrategia que cada organización ha diseñado ante esta realidad. Esta es la base para atender al mismo tiempo la comunicación con los actores externos, desde los gremios y los reguladores, hasta la opinión pública a través de los medios de comunicación y las redes sociales.

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¿Sólo los líderes moldean la cultura organizacional?

Amado Fuguet V.

No hay duda que el presidente, el gerente general y sus reportes directos tienen un alto impacto, a través de su modelaje, en la forma como se va delineando la cultura organizacional.cultura liderazgo

Los investigadores han insistido en que las creencias y los valores efectivamente son tallados con el cincel de los líderes de alto nivel, pero también intervienen liderazgos intermedios formales e informales.

Lo ha dicho Edgard Schein, uno de los estudiosos más respetados en la materia: “Los fundadores y líderes subsecuentes continúan intentando insertar sus propios supuestos, pero encuentran que cada vez más otras partes de la organización tienen sus propias experiencias en las cuales basarse que no pueden cambiar”.

El líder trata de incorporar en la cultura criterios que moldean comportamientos, que van desde la forma como se toman las decisiones, la manera en que se escoge y promueve al personal, la asignación de reconocimientos o la interacción en los diálogos.

Quienes dirigen también influyen en aspectos como la estructura, los procesos, el diseño físico interno y externo, así como en la simbología y ritos.

Pero en todos estos aspectos también contribuyen individuos y grupos a lo largo de la organización. Como bien lo dice Schein: conviven un proceso de diferenciación subculturas que crean diversidad, y otro de integración entre ellas, para que se configure la cultura global.

En la medida en que los líderes se involucren con quienes protagonizan estas subculturas, brindando orientación y escuchando, mayor será su influencia en crear la cultura necesaria para el éxito de la estrategia.