Rumores: diez lecciones para los gerentes

Amado Fuguet V.

Los episodios recientes sobre los rumores en el ámbito público, dejan lecciones importantes que deberían ser consideradas por los líderes y gerentes del mundo empresarial e institucional:

1)      Usted y su organización siempre estarán sujetos al riesgo de rumores: internos, externos o mixtos.

2)      Es importante cultivar una relación de confianza con su Gerente de Comunicaciones y/o su Asesor Comunicacional. Será de gran ayuda experta.

3)      Toda decisión, situación, posición o comportamiento organizacional puede convertirse en rumor si no se gestiona adecuadamente su comunicación interna y externa.

4)      Existen hechos o pronunciamientos generados externamente que pueden generar rumores que lo afecten a usted o su organización. Haga seguimiento y gerencie su comunicación.

5)      Mientras el asunto objeto del rumor más afecte los intereses de actores clave, más posibilidades hay de que se extienda.

6)      Cuando éstos utilizan medios sociales y digitales, hay más espacio para el rumor. Pero también estos medios son una posibilidad para contrarrestarlos o prevenirlos.

7)      A mayor la ambigüedad de la información sobre el asunto, más intenso será el rumor.

8)      La información oportuna a través de voceros o canales formales, autorizados y confiables, puede mitigar el riesgo de sus rumores y sus efectos.

9)      Cuando la información que ofrezca sobre un asunto sea falsa o distorsionante de la realidad, y luego se descubra,  su credibilidad y la de su organización se destruyen.

10)   Los hechos son más contundentes que las palabras. Por lo tanto, la situación y sus comprobantes, son los que valen. Pero hay que saberlos comunicar: antes, durante…y después.

Manejarse a sí mismo es un rasgo propio de grandes líderes


Amado Fuguet V.

@porlagoma: “Lo primero que un manager debe saber es cómo manejarse a sí mismo”, Connie Mack.

En este tuit, la colega Mari Montes, quien a diario batea citas de protagonistas del beisbol, hace referencia a quien en la primera mitad del siglo XX logró el récord de 7.755 juegos como manager de los Atléticos de Filadelfia hasta que se retiró a los 87 años de edad.

Mack, quien también fue propietario del equipo, recoge en esa frase uno de los principios fundamentales del liderazgo gerencial: conocerse y manejarse primero a sí mismo, es fundamental para que un líder pueda ser efectivo y exitoso.

Dos investigadores del liderazgo, Ken Blanchard y Mark Miller, en un reciente libro escrito a dos manos, destacan la necesidad de practicar el autoconocimiento. Hay que mirarse en el espejo, dicen. Y agregan que todo líder debe tener conciencia de sus propias fortalezas y debilidades. Pero también cada quien debe observar cómo es su comportamiento frente a determinadas situaciones.”Los grandes líderes tienen un alto grado de conciencia de sí mismos”, señalan.

Este es el primer paso para dar otros: conocer a los demás –sus seguidores-, al ámbito de negocio o área donde se desempeña, y al liderazgo  como proceso.

Esto implica que los líderes deben ser muy reflexivos sobre sí mismos, como mecanismo para reforzar comportamientos asertivos, y superar brechas en la forma de actuación con su entorno. La autoreflexión ayuda al autocontrol. En lo que se dice y en lo que se hace.

Por eso, manejarse a sí mismo es una buena jugada, como lo recomienda el legendario manager norteamericano Connie Mack. Por algo está en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas.

Comunicación interna e integración

Amado Fuguet V.

Integrar grupos, equipos e individuos en las organizaciones es una de las misiones asociadas a las comunicaciones internas.

La integración es una necesidad que puede generarse cuando hay:

-Comportamiento de silos departamentales.

-Confrontación hostil entre individuos o grupos.

-Desánimo grupal.

-Falta de sentido de equipo.

-Situaciones de cambio y desarrollo de proyectos que requieren cohesión.

-Dispersión en la comprensión de objetivos.

En varias de estas situaciones se requiere aunar conceptos o criterios divergentes o solapados. En otras la exigencia es crear coaliciones ganadoras. En algunas, garantizar la fluidez de procesos. En fin, la integración es constituir un todo que genere más valor para la organización.

Esta debe ser una de las prioridades en la agenda blanda de los líderes de las empresas e instituciones. No sólo se obtiene coherencia a través de normas y políticas claras, sino a través de acciones y mensajes que logren coordinar y fusionar propósitos y talentos en función de objetivos comunes.

Crear equipos, activar redes de enlace, realizar actividades de trabajo y extra-laborales integradoras, así como  promover una cultura de comunicación abierta, constituyen iniciativas que las organizaciones deben auspiciar.

La integración debe  ser uno de los asuntos clave en las pautas de contenidos de los medios de comunicación internas, a través de los cuales deben destacarse retos, actuaciones y logros generados a través de la sinergia.

Integrar es uno de los grandes retos que las organizaciones deben asumir. Las comunicaciones internas efectivas constituyen el gran aliado para este sano desafío.