Columna Communications / Revista Business Venezuela

El “radio pasillo”:

¿HÉROE O VILLANO?

No siempre las redes informales de comunicación interna pueden ser perversas. Constituyen un canal inevitable que, si se sabe aprovechar, puede generar valor a muchos procesos organizacionales.

Amado Fuguet V.


Las redes de comunicación informal que se tejen en las organizaciones constituyen a veces un quebradero de cabeza para muchos gerentes. En ellas se escenifican intercambios de contenidos que van desde lo más banal como un impasse entre jefes, hasta asuntos de alto impacto estratégico, como una reestructuración, el cierre de una planta e incluso, en estos tiempos, la posibilidad de una expropiación. Sigue leyendo

Tendencias en comunicaciones corporativas

Amado Fuguet V.

Los procesos en las comunicaciones corporativas están cambiando. Las redes sociales imponen una dinámica diferente tanto para las comunicaciones externas como internas.

“El concepto de medios hay que repensarlo”, nos comentó Mark Ragan, durante la conferencia de comunicadores corporativos que, bajo su coordinación, se realizó en la sede de Nasdaq, Nueva York, a principios de mes.

Para la gestión de prensa no sólo hay que comprender que los medios tradicionales están transmutando a la era digital, sino que ahora cada persona que participe activamente en las redes sociales se convierte en un medio en sí misma.

Esto supone, por ejemplo, que las “notas de prensa” enviadas por e-mail o colgadas en internet no serán suficientes. Los expertos están hablando de la generación de contenidos virales que se conecten directamente con la gente en las redes sociales.

En comunicaciones internas, como lo dijera en la conferencia Carlos Domínguez, vicepresidente corporativo de Cisco, la gran tendencia es que el personal genere activamente contenidos a través de redes sociales internas, y que el rol de los comunicadores corporativos es construir un diseño estratégico de esta dinámica.

Ya hay experiencias exitosas, aunque Domínguez reconoce que aún hay resistencia, ya que existen empresas aún bloquean el acceso a Internet y las redes sociales a su personal, bajo el argumento de que podrían generarse filtraciones o baja productividad, sin percatarse de que los trabajadores ya están conectados a través de sus “smartphones” individuales.

Estas son, entre otras, algunas tendencias. El nuevo reto de los comunicadores corporativos es convertirse en agentes de este cambio cultural en sus organizaciones.

amado@fuguetcomunicacionycambio.com / @Amadofuguet

Los periódicos del futuro

Amado Fuguet V.

Para 2017 estarán extinguidos los periódicos y medios impresos en los Estados Unidos. De allí en adelante, pasará lo mismo en Inglaterra y toda Europa. El proceso tardará un poco más en otras regiones, como América Latina.

Esta proyección fue planteada la semana pasada en una conferencia con comunicadores corporativos en la sede de Nasdaq, Nueva York, por Shel Holtz. Este experto en medios y tecnologías menciona que el formato móvil digital será lo común, con contenidos híbridos: texto, fotos, videos y modalidades como la realidad aumentada, que implica entre otras cosas información y data de contexto administrada por el propio usuario de los medios.

El gran cambio, fenómeno que ya es un hecho, es que el lector será a su vez generador directo de contenidos para los medios.

Los periodistas medirán su éxito ya no sólo por el interés que despierten sus notas, sino también por la interactividad con sus seguidores. En la práctica es la consagración de la conversación con el público como género periodístico.

Las salas de redacción, tal vez pierdan el calor de la tertulia presencial, pues serán cada vez más virtuales, donde compartirán espacio periodistas y editores con los ciudadanos generadores de contenidos.

Las instituciones, empresas y organizaciones, como fuente, también tendrán una interrelación diferente con la prensa. Ya lo comentaremos.


Grandes retos de los empresarios venezolanos

Amado Fuguet V.

Los empresarios venezolanos tienen ante sí una agenda exigente. Dentro de las tareas importantes que les toca asumir, con el sentido de urgencia que exige la circunstancia, hay al menos cuatro que son impostergables.

La primera -en lo cual las sobrevivientes ya han hecho un gran entrenamiento- es mantener sus compañías a flote, con ansias de seguir creciendo, afrontando las inestabilidades macroeconómicas como la inflación, los controles de precios y cambiarios, y las precarias condiciones de los servicios públicos, como la electricidad y la infraestructura vial.

La segunda está asociada a una competencia desleal que ha asumido el gobierno a través de sus empresas con privilegios cambiarios o preferencias para obtener suministros o financiamiento, lo que les obliga en muchos casos a sacrificar ganancias y frenar inversiones.

El tercer reto es la defensa de la propiedad como concepto y como principio, de manera que la sociedad no la deslegitime, para lo cual tiene los mejores argumentos, como la generación de empleo y progreso para el país.

Pero el cuarto desafío es el más relevante de todos: acercarse cada vez más a sus trabajadores y a sus comunidades, a través de programas de beneficio mutuo y de comunicación constante, donde la escucha sea el activador del encuentro.