Realidades empresariales de 2010 (y III): entorno de oráculos

Amado Fuguet V.

Analizar el entorno se tornó un drama ineludible para los gerentes venezolanos durante este año que cierra violentamente sus puertas.

Durante buena parte del 2010, ejecutivos y especialistas  se concentraron en vaticinar  los resultados de las elecciones que ocurrirían en septiembre, en anticipar cómo respondería la economía al gasto electoral, en saber hasta dónde llegaría la crisis con Colombia, en adivinar qué sectores serían  expropiados, en vislumbrar las consecuencias del colapso eléctrico y en profetizar las nuevas leyes y regulaciones que se impondrían desde la Asamblea y el Estado en general, entre otros acertijos.

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Realidades empresariales del 2010(II): gerencia de la incertidumbre

Amado Fuguet V.

Si algún estado emocional prevaleció dentro de las empresas venezolanas este año fue la incertidumbre. Tanto entre dueños y gerentes como trabajadores.

Entre los factores que indujeron este fenómeno generalizado, el temor a la expropiación y sus efectos aparece como el abanderado. Esta sensación de inseguridad que hasta hace unos años sólo se percibía en algunos sectores de la economía, se ha instalado prácticamente en todos los ámbitos empresariales. Cualquier domingo puede surgir un anuncio sobre alguna estatización en la agroindustria, la banca, la construcción, el comercio, las telecomunicaciones, el transporte y pare usted de contar. Sigue leyendo

Realidades empresariales del 2010(I): respuesta laboral

Amado Fuguet V.

Durante 2010 la polarización laboral y sindical auspiciada desde el sector oficial siguió profundizándose. Sin embargo, lo más resaltante en el ámbito laboral este año ha sido la reacción de trabajadores frente al Estado patrono y la protesta ante las expropiaciones.

Los sindicatos paralelos han convertido su misión de defensa de los intereses de los trabajadores, en otra orientada hacia la agitación política en las organizaciones, en muchos casos como vía para la desestabilización de la empresa, como punto de partida para la justificación de su eventual estatización.

Sin embargo, en muchas empresas el personal ha comparado los riesgos de pertenecer a una nómina estatal –constatables en los problemas laborales que han estallado en emblemáticas compañías expropiadas-. En consecuencia, han generado acciones para frenar tal escenario.

Si bien es cierto que una de las tendencias de 2010 es que las autoridades laborales han buscado restar autonomía a las empresas y los sindicatos para convenir sus acuerdos laborales, una táctica que podría generar situaciones-excusa para intervenciones drásticas, ha habido respuestas por parte de los trabajadores.

Ha ocurrido, incluso, que dirigentes sindicales progubernamentales han comprendido que la estatización no es la mejor opción para sus agremiados, y se han visto en la necesidad de fijar posición pública planteando su cuestionamiento a las expropiaciones.

En este contexto, más que en 2009, el liderazgo empresarial del sector privado, tanto en el ámbito gremial como en las propias empresas, ha buscado un diálogo interno con los trabajadores, para escuchar sus necesidades y exponer la dinámica de las empresas dentro del complejo entorno que hoy viven.

amado@fuguetcomunicacionycambio.com

 

El falso sentido de urgencia

Amado Fuguet V.

Si se observa cómo se ha atendido la emergencia producto del diluvio, no es difícil concluir que se ha desarrollado una gestión gerencial caracterizada por un falso sentido de urgencia.

Voluntarismo, corredera, movilizaciones, medidas de último momento es lo que se ha visto, todo sin una clara y verdadera coordinación y trabajo en equipo. Investigadores del cambio y el liderazgo, como  John Kotter, de la Universidad de Harvard, han concluido que este estilo “gerencial” –que puede observarse en ámbitos públicos y privados-se denomina “falso sentido de urgencia”, en el cual una actividad frenética puede generar otros problemas y fracasos.

El verdadero sentido de urgencia no se relaciona con actividades agotadoras cuyos resultados son momentáneos, ni está apoyado en un torrente de adrenalina. Se genera cuando se coopera con energía y responsabilidad, poniendo en práctica soluciones inteligentes y duraderas. Sigue leyendo